Varicocele

¿Qué es un varicocele y cuál es su incidencia?

El varicocele es un proceso benigno que consiste en la dilatación de las pequeñas venas que rodean al testículo también conocido como varices escrotales. Su causa es el reflujo o la insuficiencia de las venas gonadales y por razones puramente anatómicas es mucho más frecuente en el lado izquierdo pues la vena gonadal de este lado es más larga y su drenaje en la vena cava no es directo sino que se realiza a través de la vena renal izquierda circunstancia que no ocurre en el lado derecho.

Es una patología extremadamente frecuente en la población masculina y su incidencia según estudios oscila entre el 8 – 23 % de los varones jóvenes ampliándose a un 40 % de los varones con problemas de fertilidad.

¿Qué síntomas produce el varicocele?

Disminución de la fertilidad y/o dolor son los dos problemas que puede ocasionar el varicocele sin embargo en un porcentaje importante de varones con varicocele no habrá ningún síntoma derivado de esta entidad.

Parece ser que el hecho de que el teste esté rodeado por pequeñas venas varicosas causa un leve aumento de temperatura local que, de manera indirecta, es responsable de que la calidad del esperma sea peor. Es importante saber que por tener un varicocele la fertilidad necesariamente no va a ser menor, pero si un varón sufre de problemas de fertilidad sí que es imprescindible descartar la presencia de varicocele. Por otro lado, cuando un varón ante un estudio de fertilidad es diagnosticado de varicocele, si se somete al tratamiento del mismo no se podrá asegurar que la calidad del esperma vaya a mejorar al erradicar el varicocele.

Ante este dilema y dado que el tratamiento es sencillo y de mínimos riesgos y molestias, muchos especialistas opinan que los varicoceles diagnosticados en los varones adolescentes deberían tratarse para evitar una potencial disminución de la fertilidad en la edad adulta. En el otro espectro estarían los varones adultos que ya padecen problemas de fertilidad y tienen el varicocele desde hace años, en los que por ser un tratamiento mínimamente molesto y con escasos riesgos, el varicocele también debería tratarse pues, aunque no ocurre siempre y además no se puede predecir, sí que es cierto que la desaparición del varicocele podría en algunos casos mejorar la calidad del esperma.

El dolor es un síntoma muy frecuente y es la consecuencia de la congestión y distensión constante de las venas peritesticulares. Típicamente es un dolor que va en aumento muy lentamente con los años, es sordo, variable, que ocurre más frecuentemente al estar mucho tiempo sentado, de pie, al hacer running o despues de las relaciones. En ocasiones puede requerir la ingesta de analgésicos y al permanecer acostado va cediendo. El dolor, al contrario de la hipofertilidad, responde muy bien al tratamiento y suele desaparecer con ese.

Un 24 % de las mujeres del planeta sufren dolor pélvico crónico y en el Reino Unido un 20 % de las consultas al ginecólogo son por este motivo. Sin embargo despues de un estudio ginecológico completo hasta en un 40 % de los casos no se llega a diagnosticar la causa exacta del dolor. Hoy se sabe que una vez descartadas las causas ginecológicas, las varices pélvicas son responsables de buena parte de ese 40% de causas no filiadas de dolor pélvico.

¿Cómo se sabe que tengo un varicocele?

  • La exploración física, es decir la palpación del escroto nos permite identificar lo que coloquialmente se conoce como “bolsa de gusanos” rodeando al testículo izquierdo.

  • La confirmación 100 % del diagnóstico es mediante una ecografía Doppler del escroto en la que se verán con claridad las venas varicosas peritesticulares. Esta prueba es indolora, inocua, puede repetirse las veces que haga falta y no produce radiación (al contrario de los RX).

¿Es necesario tratar siempre un varicocele?

Un gran número de tratamientos de varices se realizan todos los años en España. La prioridad es controlar los síntomas importantes, sobre todo dolor.

También hay indicación de tratamiento de aquellas varices que se han ulcerado o que han tenido una historia previa de ulceraciones en este caso el tratamiento se considera como de alta prioridad.

¿Qué tratamientos existen?

El varicocele es una patología benigna por lo que SI NO DA SÍNTOMAS NO HAY QUE TRATARLO ni tampoco requiere revisiones periódicas salvo en los pacientes pediátricos que deben revisarse hasta llegar a la pubertad donde su médico decidirá si es necesario tratarlo.

¿Qué especialista trata y cómo se trata un varicocele?

Hay dos opciones de tratamiento con resultados clínicos similares, embolización y cirugía. La embolización la realizarán los radiólogos vasculares e intervencionistas y la cirugía la realizarán los urólogos en adultos y los cirujanos pediátricos en niños.

¿Qué es y cómo se hace una embolización de un varicocele?

La embolización es un tratamiento mínimamente invasivo que se hace ambulatoriamente sin necesidad de ingresar en el hospital. Otra ventaja es que al día siguiente usted podrá realizar todas sus actividades habituales sin necesidad de baja laboral ni periodo de convalecencia.

Usted acudirá en ayunas a la sala de Radiología Vascular donde su radiólogo vascular mediante la punción de una vena periférica en la ingle, el cuello o el brazo, introducirá un catéter muy fino que guiado por rayos X lo hará navegar hasta llegar al interior de las venas varicosas. Una vez allí y a través del catéter se inyectará una sustancia que esclerosa y cura el varicocele.

Esta intervención no duele. Puede ser un poco denterosa la punción de la vena o sentirse usted nervioso por estar tumbado dentro de una sala de angiografía. No se preocupe por esto, su médico le pondrá anestesia local para la punción y si es necesario le realizará una sedación para que usted esté tranquilo. El procedimiento dura aproximadamente una hora. Con los avances y técnicas actuales la embolización consigue controlar los síntomas del varicocele prácticamente en el 100 % de los casos.
Venografía previa a una embolización. Puede apreciarse el grupo de venas varicosas que rodean al testículo.

Cirugía del varicocele

El abordaje quirúrgico tiene varias modalidades: cirugía abierta, cirugía laparoscópica o microcirugía subinguinal. El tratamiento quirúrgico es igual de efectivo que la embolización pero es algo más invasivo y requiere de unos días de convalecencia posterior.

¿Cuáles son los resultados del tratamiento?

Como se ha mencionado, la eficacia de ambos tratamientos es muy alta con resultados similares. El tratamiento incompleto o la recidiva ocurrirán aproximadamente en un 12 a 15 % de los casos. Esto se explica en parte por la presencia de variantes anatómicas y venas colaterales que pueden recanalizar un varicocele previamente tratado. Cuando es la cirugía que falla, la embolización será una buena alternativa para completar el tratamiento.